6 asombrosos trucos de magia con los que te pueden estafar
Publicado el 6/4/2025 · 6 min de lectura
Categoría Consultoría

¿Te gustan los trucos de magia? O, ya sé, piensas que los trucos de magia son tan interesantes que cuando los ves, no pones atención a lo que pasa a tu alrededor. Incluso cuando ves una película de magia necesitas concentrarte para verla, un caso muy particular fue la de: “Los Ilusionistas: Nada es lo que parece”. Y claro, no me dejarás mentir, es una buena película. Pero ¿has pensado si en algún momento te llegase a pasar que te roben mientras no te das cuenta?, ¿cuál crees que sería tu forma de pensar?
Aquí te decimos que son bastante comunes los “actos de magia” para robar. Si pensaste que esto no existía, pues te equivocaste.
Para nadie es un misterio que los ladrones y estafadores hacen cualquier cosa para salirse con las suyas. Y es que son muy hábiles para inventar métodos con el fin de hacer caer a sus víctimas.
El principal “truco de magia” que emplean es el llamado “pickpocket”, el cual comúnmente conocemos como “carterista”. Lo principal que hacen estos "magos", si así se les puede llamar, es identificar a su víctima. Por lo general, suelen ser hombres que están despistados y con objetos de valor a la vista. Generalmente estas personas actúan en grupo, ya sean 2 o 3. Mientras uno lo distrae, otro aprovecha para sacar los objetos valiosos como carteras, celular, etc. Incluso una tercera persona espera para que le den las cosas, haciendo que nada parezca sospechoso.
Hay 3 principales personajes que han demostrado que los trucos de magia no existen, ya que el truco es jugar con la mente de la persona, lo cual no es tan sencillo como parece.
Harry Houdini
El primero, y que posiblemente conocemos o llegamos a escuchar de él, fue Harry Houdini. Uno de sus principales trucos con el que demostraba cómo podían robar era el siguiente: un truco para robar una joya, esconder una piedra preciosa en un chicle pegado bajo el mostrador.
Houdini escribió un libro (Cómo hacer bien el mal) donde decía: un ilusionista tiene mucho en común con un ladrón. Por un lado, “para salvaguardar al público contra las prácticas de las clases criminales desvelando sus diferentes trucos y explicando los diestros métodos de los que se valen para defraudar”.
Apollo Robbins
Apollo Robbins, quien desde muy chico veía a sus medios hermanos salir a robar, no podía unirse a ellos por tener una discapacidad. Esto le dio la oportunidad de conocer todos los trucos. A los 15 años, en una feria, observó a un mago detenidamente y empezó a practicarlos cinco horas diarias.
Dejó el colegio y se fue a vivir a Las Vegas, donde encontró su primer empleo en un restaurante. Ahí daba sus shows mientras los clientes esperaban mesa. Eventualmente perfeccionó tanto sus movimientos que todos se preguntaban cómo lograba sacar cosas de los bolsillos de los espectadores sin que lo notaran.
Ganó notoriedad después de hurtar a agentes del Servicio Secreto que acompañaban al expresidente Jimmy Carter. Robó con éxito el itinerario del expresidente y las llaves de su caravana. La publicidad llevó a varios grupos policiales a contactarlo. Robbins explicó: "Robé a varios agentes del Servicio Secreto de Jimmy Carter. Después de eso, se me acercaron departamentos de policía e individuos de seguridad. Visité cárceles y empecé a aprender la forma de pensar y las habilidades de los verdaderos ladrones".
Mircea Rostas
El tercer mago que también usó su talento para robar fue Mircea Rostas.
Hasta ocho negocios británicos sufrieron las malas artes de Rostas antes de que las autoridades lo capturaran. Su estrategia consistía en solicitar que los dependientes envolvieran las joyas de un modo determinado. Al no entender sus instrucciones, él procedía a envolver los objetos con sus propias manos, aprovechando para sustraerlos.
Cuando llegaba el momento de pagar, él y su cómplice decían que solo tenían euros. Fue condenado a 26 meses de cárcel. El tribunal concluyó que actuó con premeditación y mala fe, además de preparar su traslado para evitar ser descubierto.
James Freedman
James Freedman, con su espectáculo The Man of Steal, asesora a la policía y empresas de seguridad sobre cómo evitar ser víctima de robos callejeros.
Explica que los carteristas usan los dedos extendidos hacia afuera: "una luz revoloteando, movimientos que, si se ejecutan correctamente, la víctima no es consciente de ellos", dice.
La clave es la distracción: “Una palmadita en el hombro mientras te piden la hora, y la otra mano entra en tu bolsillo. O simplemente mirarte a los ojos para que tu visión periférica no detecte la mano que roba”.
Los dos últimos “magos” son anónimos, pero reales
5. El del cambio falso
Registrado en cámaras de seguridad: un sujeto compra algo y recibe su cambio. Luego, con un movimiento rápido, voltea a reclamar que falta dinero. La cajera vuelve a contar y le da más efectivo. ¿En qué momento robó? En el instante exacto en que la atención de la cajera estuvo alterada.
6. La caja de magia
Un ladrón se hizo pasar por representante de un comprador de una joya. Pidió verificar la pieza y “precintarla” en una caja. Esta caja tenía un doble fondo que le permitió quedarse con el anillo. Aunque el truco funcionó, los empleados sospecharon y activaron la alarma.
Recomendación
Tenemos que estar atentos a las técnicas de distracción y a cualquier persona que se acerque demasiado. Algunos tips para tener en cuenta:
- Si llevas una importante cantidad de dinero, usa un cinturón oculto o repártelo entre varios bolsillos.
- Lleva el bolso o mochila al frente, con la solapa contra tu cuerpo.
- Evita pararte cerca de las puertas en transporte público. Son puntos ideales para los carteristas.
- En cafés o restaurantes, no cuelgues objetos de valor en la parte trasera de tu silla.
- Haz llamadas cortas en la calle y permanece alerta a tu entorno.